Fogata: al fallar

Te levantas después de otra caída. Se siente tan torpe. Lo que más importa es que te levantes cada vez que te caes, ¿verdad? Así que lo intentas de nuevo y vuelves a caer. Dando un paso atrás, te sientas junto a un amigo para hablar sobre ello. Es un problema desconocido y tampoco está muy seguro de cómo manejarlo. Contemplan sus opciones, brindándose mutuamente la tranquilidad que viene al saber que no están solos en su lucha. Tomas un respiro, te levantas y te preparas para otra oportunidad. Sin el coraje de fallar, no habría progreso. El búlder y la vida no son tan diferentes.


Este es un puesto de Campfire; un artículo breve de 110 palabras o menos y solo una foto. ¿Quieres aceptar el desafío? Envíe el suyo.

Publicaciones Similares